Armas antibuque
Los misiles anti-buque (AShM) siguen una de dos estrategias para penetrar las defensas complejas de los buques de guerra modernos (CIWS + SAM corto + SAM medio + EW + señuelos): saturación masiva sigilosa o momento supersónico. Los diseños occidentales (NSM, JSM, LRASM, Naval Strike Missile, Block V Tomahawk MST) siguen la primera escuela: velocidad subsónica (Mach 0,7–0,9), RCS muy baja, perfil de vuelo bajo (3–5 m sobre la altura de las olas) más maniobras complejas en fase terminal con «pop-up» y zigzag. Los diseños rusos, chinos e indios (P-800 Oniks, Zircon, BrahMos, YJ-12) eligen la segunda escuela: propulsión por estatorreactor a Mach 2,5–6, demasiado rápido para que los CIWS los intercepten. Un ataque se desarrolla en cuatro fases: lanzamiento (desde celda VLS, tubo anti-buque, aeronave o lanzador costero), crucero mid-course (vuelo a baja altitud sobre INS/GNSS, ocasionalmente con actualización datalink desde la plataforma de lanzamiento o un tercero — por ejemplo un avión de patrulla que pasa datos del blanco), búsqueda y adquisición de blanco (el misil activa su propio buscador — radar activo en banda X o Ka, o ESM pasivo en variantes de crucero; el software ATR clasifica los contactos de flota detectados), y ataque terminal (sea-skimming o pop-up-y-picado, con cruceros sigilosos en patrón zigzag para complicar el seguimiento CIWS).
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